Si mamá me viera...

Guía práctica para la vida de una chica normal en un mundo bastante queer

Monday, April 10, 2006

ALEJANDRO DOLINA en Crónicas del Ángel Gris

AMOR NO CORRESPONDIDO
De cada mil personas que pasen por esa puerta - decía - acaso nos conmueva solamente una. Del mismo modo, quizá sólo una entre las mil tenga a bien impresionarse con nosotros. La cuenta es sencilla: sin contar percepciones engañosas y desilusiones posteriores, la posibilidad de un amor correspondido es de una en un millón.
HISTORIA DEL QUE PADECIA LOS DOS MALES.
En la calle Caracas vivía un hombre que amaba a una rubia. Pero ella lo despreciaba enteramente. Unas cuadras mas abajo dos morochas se morían por el hombre y se le ofrecían ante su puerta. Él las rechazaba honestamente. El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.
El hombre de la calle Caracas padeció ambas desgracias al mismo tiempo y murió una mañana ante el llanto de las morochas y la indiferencia de la rubia.

NO LO HAGO MÁS

Inventario a la perdición:
a) Acompañar a mi amiga a su cita a ciegas con un muchacho que me cayó muy simpático.
b) Encontrarme con mis amigas en el tortabar.
c) Tomar cerveza que me ofrecían desde tres mesas diferentes (amiga en cita a ciegas, amiga L. y sus amigas, y V. y su amigo/a).
d) Abandonar a mi amiga h con el muchacho simpático en el tortabar y huir hacia Z con V. y "la rubia".
e) Cerveza, tequila y vodka (mucho).
f) Escuchar a una chica contarte que conoce a tus ex compañeras del colegio, pero que te pide que no les cuentes que ella es g.
g) Terminar la noche con una chica que no sabe tu nombre con exactitud, pero que probablemente piensa que "Despacito Gorda" es como te gusta que te digan.
g) Descubrirte al día siguiente una dentadura marcada en tu hombro izquierdo y no recordar de quién es.
Y yo que pensaba que el tiburón estaba en reposo.

Sunday, April 02, 2006

ZEN

Solía ser una excelente palabra... tuve momentos en mi vida que fueron bastante Zen.

Hoy lo primero que se me viene a la cabeza con esa palabra es: "Por dios!, no pueden estar tan buenas las chicas que van ahí" (con una excepción).

Malísimo lo mío.