Si mamá me viera...

Guía práctica para la vida de una chica normal en un mundo bastante queer

Monday, March 27, 2006


LO QUE SONÉ MIENTRAS DORMÍA...



Después de ver Criaturas Celestiales con mi mamá y de comer media pizza, me fui a dormir. Seis horas después estaba todavía despierta y dando vueltas en la cama. Cuando al fin pude cerrar los ojos, lo único que se me ocurrió soñar fue lo siguiente:
Un gran revuelo en la casa de mi tía, todos mis parientes (los vivos y los muertos) alterados. Gente que corría se detenía para sonreírme y luego seguían con su carrera. Yo miraba para todos lados, sabía que algo importante pasaba, pero no sabía exactamente qué. Mi mamá me daba una camisa celeste, de las que usaba con el uniforme de la escuela. Yo me la ponía (de repente toda la gente desaparecía, menos mi mamá). Ahora estaba todo claro, me iba a casar usando el uniforme del colegio. Empezaba mi desesperación, no porque tuviera que ponerme ropa de colegiala, ropa que no uso desde que tenía dieciocho años, sino porque pensaba en cómo había hecho para llegar a semejante punto sin decirle a nadie que el casamiento no es lo mío.
Así es que me desperté con un dolor de estómago terrible. Y yo sin ranitidina.
Corolario: 1. no ver películas de "esa" temática con mi mamá; 2. no comer ½ pizza antes de dormir; 3. no recordar lo mal que la pasé en la secundaria; 4. tener siempre ranitidina a mano.

Monday, March 20, 2006

Post Número Uno

Yo soy la que soy. Dejando las connotaciones bíblicas a un lado, lo cierto que es que me he pasado un largo rato pensando cómo comenzar este blog, qué decir de mí... lo único que se me ocurre es eso... que soy lo que soy, todo lo que soy.
Estudio en la Universidad, varias carreras (sí, al mismo tiempo) y ninguna me satisface completamente. Tengo un gran problema de autoestima que trato de resolver (el primer paso es reconocerlo, ¿no?). Pese a eso, una vez me dijeron que soy prepotente. Reconozco que hay personas a las que intimido, pero creo que eso está relacionado con el tamaño colosal de mi cabeza (que gracias a un genial corte de pelo se ve reducido actualmente). Abuso de los paréntesis cuando escribo. Soy demasiado sincera acerca de mis sentimientos, pero sólo con las personas equivocadas. Tengo una obsesión con escribir bien, "soy ortográficamente correcta".

Vivo en Córdoba y tengo un par de años más de los que aparento. Pero de todos modos, no paso de los 24 y creo que este año cumplo 21. Leo mucho. Fucking adoro la fotografía y la pintura (aunque no sé sacar fotos ni con una polaroid, y la última vez que pinté algo fue cuando estaba en jardín de infantes).

Mi "coming out" con mi amiga Natalia fue de la siguiente manera:

NAT --> ¿Y con quién te fuiste de vacaciones?

YO --> Con ... (nombre indecible)
NAT --> ¿Quién es ... (nombre indecible)? ¿De dónde la
conocés?

YO --> -silencio absoluto-
NAT --> -silencio absoluto-
YO --> Es hora que blanquee, ¿no te parece?
NAT --> -silencio absoluto y ojos en blanco-
YO --> Porque...
NAT --> ¿Me vas a dejar que piense lo que quiera?
YO --> Lo que es obvio, ¿no?
NAT --> Ok.

Con C. fue diferente. Noche de sábado (3 am), Maderos, cerveza en mano:

YO --> Vos sabés, ¿no?
C. --> No. Pero contáme.
YO --> Eso. Es cierto.
C. --> Bien por vos. Era hora que blanquearas -¿conexión
mental? ¿o Natalia ya le había contado?-. ¿Sabés? Yo no soy
del todo, pero por ahí ando.
YO --> -silencio absoluto y ojos en blanco-
C. --> Sí.
YO --> Ok.

Eso. Sutilezas para decir las cosas. Sutilezas, eso nos enseñaron en el colegio de monjas.

Y ahora empiezo este blog, creyendo haberme presentado, aunque sea un poquito.

Aclaración de último momento para todas esas chicas lindas, inteligentes, simpáticas y solteras que andan por ahí: la chica del nombre indecible no existe más, yo también estoy absolutamente soltera y disponible.

Aclaración de ultimísimo momento: sólo chicas. Gracias.